
YA ESTÁBAMOS...
Ya estábamos buscando la quimera.
Parecíamos monos encasillados,
frágiles bolsas de plástico al viento.
Vítores de prededores
en la cima plateada del ocaso
(porque hay mucha gente buscando la desdicha).
Sin ruinas ni recuerdos,
vago entre mármoles, finjo desiertos áureos...
Si la noche es un caleidoscopio
y las nubes solo humedad en gajos,
el cielo es la medida de nuestras alegrías.

